viernes, 23 de enero de 2009

Chale...

¡Atáscate, ahora que hay lodo!

--Dicho popular

 

A veces me pregunto por qué, cuando uno tiene tiempo para dedicarle a la gente, la gente tiene por lo general cosas más importantes que hacer. O bien, tienen constantes y vagas molestias que, dicho sea, a uno le encabronan y mejor excusa a la gente de la penosa monserga de soportar una charla intrascendente.

 

Digo, esto está cabrón. De la poca gente que me conoce, sólo Pablo de repente escribe alguna línea para enterarse de cómo estoy. De los demás, nadie escribe ni a mentadas de madre (y menos mi mejor amigo, por supuesto). Cuando llamo, o no están, o ya se van, o tienen cosas que hacer, o las circunstancias del entorno impiden mi llamada. Claro que, con dos trabajos de 5 días a la semana, esperaría que mis llamadas fueran más apreciadas, sí.

 

Como sea, tampoco es sorprendente que mi amistad más cuestionada, sea también el único que parece otorgarme alguna importancia. Y eso es importante.

 

Y sí, ahora sí me encabroné.

 

Fu-Manchú

Los siete bosques de Vancouver, WA

23 de enero de 2009, 04:43 pm PST

sábado, 17 de enero de 2009

Ángel

(...) y en la esquina ya nada es igual

era mejor viajar

 

-- La Maldita Vecindad, Pata de Perro

 

Hace muchos años, al menos unos 35, un niño como de 11 años se perdió durante dos días. Según cuentan, un buen día se preguntó cómo se veían de cerca ciertos cerros que, en tiempos algo más modernos, se ubican como a unos 20 o 25 kilómetros de la estación La Paz de la Línea A del Metro Férreo. Así pues, este niño se puso a caminar para alcanzar las faldas de aquellos dichosos cerros. Por supuesto, ningún niño de 11 años tiene una idea muy clara de qué tan lejos se encuentran los cerros que ve desde su casa; mucho menos cuánto tardará en llegar o de qué modo lo hará, lo cual explica por qué, cuarenta y ocho horas después, una patrulla lo devolvió a la casa de sus abuelos, puesto que para entonces su madre había muerto ya. Ese niño se llamaba Ángel.

 

Me cuentan que aprendió el oficio de carpintero, lo cual lo hizo relacionarse con mucha gente. Uno de los más pintorescos era su amigo el Perk, de aficiones hippióticas, quien tocaba la guitarra para toda la bolita de borrachos que se reunía en la calle. Sobra decir que Ángel siempre andaba también ahí. Ángel de repente me cuidaba mientras mis padres volvían de trabajar; recuerdo claramente cómo me alimentaba con tacos de Choco-Krispis. Sonará curioso, pero aún recuerdo el sabor. Ahora, con mis propios años encima, me imagino que habrá hecho acopio de todo su carácter hippiotista para soportar la interminable charla de cierto niño algo brillante que prefería pasar las horas jugando con su Tente (Lego Technics sería el equivalente más aproximado en la actualidad) y mostrándole sus nuevas creaciones. Incluso, él fue el primero que entró y comenzó a reírse cuando ese niño, para proteger la seguridad de su hogar, le arrojó una cubeta de agua a un televisor de bulbos que en verdad lucía al rojo vivo en el interior, y sin duda, fue de los que defendieron a ese niño cuando sus padres regresaron a casa en la noche para encontrar la máxima muestra del patrimonio familiar destruida.

 

Nunca explicó el significado de la críptica frase "¿con qué ojos?", que solía pronunciar cuando el niñato aquel tan latoso le decía que le comprara un Gansito. Y claro, debe haberle parecido igualmente críptica la respuesta del escuincle: "¡Pues con los del muñequito Marinela!". Pero un buen día, sencillamente, se fue. Nadie supo dónde estaba durante unos meses, hasta que alguien recibió una carta que, supongo, habrá dicho algo así como "US Mail".

 

Resulta que, durante esos meses, Ángel estuvo en Puerto Vallarta, en Tijuana, y mandaba una foto de sí mismo en la nieve, posiblemente en Las Vegas o en alguna otra parte del estado de Nevada, en los Estados Unidos. Tardó otro rato en regresar y, por supuesto, todos le hacían preguntas sobre los lugares en los que había estado, si bien no recuerdo ya las respuestas. Supongo que me habrá hablado del mar, de cuántos pescados tenía, porque durante mucho tiempo viví obsesionado con Puerto Vallarta (lugar que, por cierto, nunca he visitado). De repente hacía trabajos de carpintería en la casa aquella, y así fue como aprendí a usar la oximorónica herramienta del "desarmador del golpe".

 

Para entonces, ya menos amigos se juntaban a beber en la esquina por la noche, sólo los escasos que aún escapaban al matrimonio. Y en una de esas, mientras se encontraba bebiendo ve tú a saber qué cosas, vio que una sombra se precipitaba desde el cielo en su dirección. La vio pasar por su lado y, después, la vio chocar contra el muro que bordeaba el Gran Canal del Desagüe, que estaba como a 15 o 20 metros de donde se encontraba. En esos tiempos en que el chupacabras era famoso, igual que hoy, y además estando algo borracho (me imagino), Ángel se acercó al bulto aquel.

 

Al día siguiente, toda la calle comentaba lo mismo: "!Ángel agarró una lechuza!". Dicen los que vieron aquella ave que era demasiado grande para ser una lechuza, que más bien debió ser un tecolote o un búho (si es que no son sinónimos). Sus sobrinos le preguntábamos cómo le hizo y él repetía que la atrapó al vuelo, la historia de la barda nos la contaron sus hermanos. El siguiente problema fue alimentar con carne cruda al irascible animal, hasta que al fin le encontró un comprador y ahí le perdimos el rastro a la intempestiva criatura.

 

Y Ángel se iba por meses y regresaba por meses, y me contaba cosas de los lugares en los que había estado, y me prometía que la siguiente vez me llevaría con él. Mis padres nunca lo permitieron. Y nunca hubo tiempo suficiente para que cumpliera su promesa de enseñarme su oficio de carpintero. Entonces, una noche en que lo acompañamos a la terminal de autobuses del Norte, le hice prometer que me traería un pez en una hielera de su siguiente viaje a Vallarta. Quiso regalarme un reloj, me impidieron aceptar el regalo.

 

Como medio año después, regresó. Lo primero que hice, por supuesto, fue preguntar por mi pescado. Y he aquí que sacó un delfín de madera pulida. Cuando vio mi cara de decepción, me dijo que ese delfín se convertiría en uno de verdad cuando fuera yo a Vallarta y lo metiera al mar. Desde entonces ese delfín ha estado esperando su oportunidad de regresar.

 

Años de conflictos familiares lo alejaron, si bien siempre había noticias suyas. Incluso que, aunque no se casaba, se había juntado por ahí de 1994 con una señora del Estado de México (de San Vicente, según recuerdo, si bien no sé cuál). Que al fin iba a establecerse. Pero, ¡no! Después se supo que andaba en un lugar llamado Nuevo Vallarta, en Nayarit; se dijo que había estado en Chiapas o en Quintana Roo. Más adelante, que había vuelto a Tijuana. Y más adelante aún, en las últimas fechas, que estaba en Rosarito, Baja California.

 

Ahora, ya bastante maduro, finalmente se ha establecido. Tiene una hija a quien decidió ponerle un nombre en náhuatl, aunque no recuerdo cuál es. Conoce gente que brinca la frontera cuando quiere, cosa que se habría probado bastante útil en días pasados. Se dice que anduvo en malas compañías, quién sabe qué signifique lo de malas, pero suena tranquilo cuando platica de su vida y su familia.

 

¿Por qué hablo de todo esto? Porque ese personaje ha sido uno de mis más grandes modelos. Siempre he querido (vanidosamente, debo confesarlo) hacer cosas como las que hizo él. Viajar de un sitio a otro, juntar para el siguiente boleto y viajar de nuevo. La familia no puede hablar de él sin hablar de sus viajes, de cómo desde niño se le vio que iba a ser un "pata de perro". Obviamente, no lo he conseguido, y difícilmente lo conseguiré. Pero ello no impide que exprese mi admiración por sus andanzas (todo niño quiere aventurarse en lugares exóticos), que le dedique un pequeño homenaje escribiendo sobre las cosas que recuerdo. Y tampoco impide que, un día de éstos, a lo mejor me lo encuentre en algún lado y nos pongamos a platicar de los lugares que hemos conocido, de las cosas que hemos visto. Aunque mínimos, mis viajes no dejan de ser un signo, un pequeño reflejo de los suyos.

 

Fu-Manchú

Los siete bosques de Vancouver, WA

17 de enero de 2009, 01:06 am PST

viernes, 16 de enero de 2009

Cosas (II)

Pues sí, lector, aquí otro pequeño resumen de las nuevas adiciones al conjunto de cosas que comparto. Puedes creer que me agradaría compartirlas con más de una persona; por el placer de compartir un chiste, por el gusto de analizarlas, por el sencillo placer de disfrutarlas juntos. Pero aquí estoy yo solo y, de cualquier modo, nadie me espera al regreso. Por tanto, lector, te imagino y te invito, en tu mundo imaginario, a dar clic sobre los reproductores para checar el dato y asomarte un poco a mi mente retorcida.

 

Pa'Oír!

 

Incubus - Teardrop: Hasta eso, no hay mucho que comentar sobre esta canción particular, excepto el hecho de que Incubus (una banda más o menos famosa de la cual sólo conozco el nombre y que alguna vez la Rata ponderaba su chingonería) se aventó un cover del tema de entrada de House, MD.

 

La Raza Obrera - Los compas: Poca gente de los pocos que me conocen ignoran mi enorme gusto por los narcocorridos. Lo que nadie sabe hasta ahora es que, durante 10 años, me he preguntado quién grabó el intro de esta canción (que tan bien describe mis aspiraciones), el cual sólo había escuchado en un pirático disco recopilatorio. Hace dos días encontré la respuesta (la cual me urgía puesto que hace un año perdí el disco mencionado y no lo he encontrado ni en el Internet, donde relativamente soy un jet, pero no voy a esperar hasta rellenar el calendario para revolucionar el monobloque hit...), y aquí te comparto, lector, la canción completa.

 

Lisandro Meza - El siete: Hace unas semanas, Pablo mencionaba que estaba Fu-Manchú rodeado por una suerte de heptágono: siete montañas, siete bosques, siete maldiciones. En algún momento preguntó por qué. Me permito darle esta respuesta, a él y a ti, improbable lector, si es que alguna vez te has preguntado por qué Fu-Manchú se encuentra cabalísticamente rodeado por el número siete.

 

Pa'Ver!

 

Newton Faulkner - Teardrop: Poco que comentar de este video, excepto que este cover de Teardrop me gustó bastante, en especial porque la instrumentación es solamente una guitarra. Sí. Y esas rastas tan espléndidamente pasadas de moda. Nada de mata voladora, lamentablemente.

 

Massive Attack - Teardrop: ¡Ay, güey! Sí, ésta es la tercera aparición de esta canción en esta entrada. Curiosamente, este video es de la banda que la grabó por primera vez, Massive Attack. La letra se me hace bastante buena, debo decir. Además, el personaje del video posee rasgos bastante perturbadores y, si se le pregunta a Fu-Manchú, diabólicos. Por si fuera poco, se sabrá que Teardrop es el tema de entrada de mi serie favorita de los últimos tiempos, House, MD. Bastante de mi gusto es ese ritmo como de metrónomo del teclado, más o menos en la línea de la guitarra en Minutos, de Arjona. Cabe aclarar que no le tomé gusto a esta canción hasta que bajé el soundtrack de House, del cual, Carmen regaló el CD poco después.

 

Jesús Palma - Corrido del OVNI: Así es, lector, no has leído mal. ¡UN CORRIDO DEDICADO A LOS OVNIS! Y sí, como ya te imaginarás, está jalado en proporciones definitivamente extraterrenas. Es parte del album "Éxitos con Banda", del casi desconocido Jesús Palma. Pero de que se la bañó, se la bañó con esta canción. Sin duda el final es memorable. Altamente recomendado, debo decir. Y recuerda, ¡un mundo nos trafica!

 

Madonna - Ray of light: En definitiva, mi Madonna favorita. Cuando vimos el video en el taller, y cuando lo mostré a algunas otras gentes, todos hicieron un comentario más o menos parecido: Di "no" a las drogas. Y sí, la verdad es que al final del video se ve que Madonna se metió hasta el dedo porque acaba hasta la madre. El mundo, literalmente, le da vueltas, y bastante rápido. Pero es mi Madonna favorita porque arma desma en grande, sí. Tendré que tratar de conseguir una copia de su foto desnuda.

 

Pues eso es todo por el momento, lector, ya me contarás qué te parecen estas insulsas aficiones mías. Mientras tanto, me permito recordarte que no apoyo un uso pirático de estos materiales, por lo cual no doy enlaces para que los descargues. Asimismo, reitero que no pretendo realizar copias de ellos, por eso los he conseguido en sitios como YouTube y los he recodificado en resoluciones aún más bajas y con miserable sonido monoaural. Todas estas obras pertenecen legalmente al güey a quien le hayan adjudicado los derechos de copia (copyright).

 

Fu-Manchú

Los siete bosques de Vancouver, WA

16 de enero de 2009, 10:42 pm PST

sábado, 20 de diciembre de 2008

Estoy frosty

Stay frosty...

Manténganse escarchados (como chelas, N. del T.)

--Capitán Price, Call of Duty 4

 

Pues sí, imaginario lector. Resulta que, después de 28 años de espera (jejeje), al fin he conocido la nieve. Se ve bonita, eso que ni qué, si bien está bien méndigamente fría. Lo cual era de esperar, dado que es puro hielito molido. Bueno, con más precisión, es vapor de agua congelado: una nube que se enfría en putiza y, en razón de ello, la nieve comienza a caer.

 

Como sea, déjame te cuento que mi primera nevada no fue particularmente fuerte, pero en esta ocasión, ha estado nevando desde ayer en la noche y continúa. Cuando la nieve está cayendo no hace tanto frío, pero cuando la nevada se detiene y pega el viento, ahí sí hace frío. Debido a las reparaciones del carricoche, tuve que caminar al trabajo a una temperatura ambiente de -4°C, o sea, bien pinche frío.

 

Por ahora me despido, lector, en razón de que tengo que empezar a trabajar. Pero permíteme, antes de irme, presumirte una curiosa foto de una florecilla que me encontré en el camino.

 

Merry Christmas!

 


 

Fu-Manchú

Los Siete Bosques (nevados) de Vancouver, WA

20 de diciembre de 2008, 04:58 pm PST

martes, 25 de noviembre de 2008

Usté no diga frío

Usté no diga frío, hasta que vea pingüinos con chamarra

--Sabiduría (WTF?!) Popular (WTF?!)

 

Pues sí, lector. Esta mínima entrada es sólo para comentar que, por primera vez en mi vida, me encuentro en un lugar donde la temperatura en las calles es de 0°C. Lo cual quiere decir que allá en mi ciudad (que, por cierto, es chinampa en un lago escondido) nunca sentí frío de verdad si la comparo con esto. Pero, como se dice por acá, "¿querías norte, no? Pues 'ai está." Y me dicen que el asunto apenas va comenzando. Y por otro lado, lector, en unas horas tengo que ir al departamento de vehículos de motor para hacer mi examen para la licencia de manejo. Déjame te comento que aquí es en dos partes: un examen en computadora sobre el reglamento de tránsito, y un examen donde uno maneja con un güey de la oficina al lado. Éste último es el que haré en un rato, a ver cómo me va.

 

Tal parece, lector, que en este país sólo me dedico a escribir irrelevancias. En ese sentido, no he cambiado mucho, me parece. Shiale.

 

Fu-Manchú

Los Siete Bosques de Vancouver, WA

25 de noviembre de 2008, 01:23am PST

lunes, 24 de noviembre de 2008

Es otro rollo...

La vida, oye nena, es otro rollo

no es mala ni buena, !es otro rollo!

--Adal Ramones, cantando el tema de Otro Rollo (de alta complejidad lírica)

 

Así es, improbable lector. Me encuentro escribiendo porque no encuentro algo más qué hacer. ¿Qué te cuento? Pues resulta que, ahora que se levantó la metafórica cortina en Pemex, el Gobierno Espurio de México nos levanta el dedo de en medio por conducto de Georgina Kessel para avisarnos de la sorpresota. Me figuro que, sobre esto, el Espurio no ha ordenado anuncios en la tele, si acaso lo habrán mencionado al paso los marines y lo habrán comentado en Tercer Grado de Primaria.

 

Así que, imitemos malamente los populares monólogos de Adal Ramones. Sería algo así:

 

(El público se trauma de la emoción cuando el baterista hace su jalada y corea "Rudy, Rudy, Rudy!".

Adal Ramones les hace una seña de emperador romano y todos cierran el hocico)

 

Adal: (...) ¿Y se acuerdan del tesorísimo cabronsísimo que estaba escondido en las aguas profundísimas del golfísimo de México? ¡PUES NO ES CIERTO! Se encuentra en el subsuelo ultraprofundo de la Selva Lacandona. Y para que no les vuelvan a ver la cara de tarimapendécuaros cuando alguien les pregunte algo sobre reformas petroleras, ¡aquí están los cinco puntos de Otro Rollo para las reformas petroleras!

¡Punto número uno!

 

(El baterista medio se la jala)

 

Si cuando estás viendo la tele y sale una cara conocida ofreciéndote una cosa que según está buenísima, pero que nunca la has visto, te explican de qué se trata y no entiendes, y te dicen que te conviene, ¡NO! ¡No es un infomercial! ¡Es el grupo RBD queriendo convencerte de que está bien buena la Reforma Petrolera! ¡Punto número dos!

 

(El baterista hace florituras un poco más extensas)

 

Si crees que un tesoro que está metido hasta abajo, hasta el fondo del agua te va a sacar de problemas, no lo vayas a buscar al fondo del Golfo de México, no. !Saca las monedas de la fuente que está en la Villa de Guadalupe! !Punto número tres!

 

(El baterista hace florituras hasta que Adal se voltea a verlo con cara de "Ya estuvo, ¿no, güey?")

 

!Punto número tres! Si ves a gente de otra colonia que nunca has visto, pero que gente que no conocías te asegura que es muy honrada, y le encargas que por favor te traiga los centenarios que tienes guardados abajo de la cama porque te cuesta mucho trabajo para agacharte... sí, sí, eres un pen... eres muy GÜEY, ¡o eres el Presidente de México! ¡Punto número cuatro!

 

(El baterista, sonriente y con un juego de luces diseñado ex profeso, hace más florituras hasta que Adal lo invita nuevamente al silencio)

 

Si de repente andas por la calle y no te acuerdas de cuántas veces te preguntaron si querías o no Reforma Petrolera, no, no estás loco, ¡Nadie te preguntó, güey! !Y punto número cinco!

 

(El baterista pierde la compostura, se pone anteojos oscuros y hace florituras con acompañamiento de trompeta, mientras el público corea "Rudy, Rudy, Rudy!" y Adal cruza los brazos con gesto de "Y estos güeyes qué onda?", hasta que finalmente le avienta una bola de papel al baterista para que ya se calle)

 

¡Punto número cinco! (Pequeño toque de batería que recibe una mirada furibunda de Adal) ¡Punto número cinco! Las Reformas Petroleras son como comprar cosas de las que anuncia en la tele en la madrugada. ¡Cuando te llegan se ven bien corrientes, no te sirven para nada, y ya no puedes regresarlas! ¡Estos fueron los cinco puntos de Otro Rollo, regresamos después de estos comerciales!

 

(Música estruendosa y pretendidamente cosmopolita, la cámara panea el estudio y pasa el reclamo en la pantalla)

 

Bueno, lector, por ahora me retiro. Ya comentaremos, o quizá no, sobre la pendejada esta de que ahora la mayor cantidad de obras para Pemex no serán las instalaciones para extraer petróleo en el Golfo, sino los 17 mil pozos que excavarán en la Selva Lacandona. "número similar al que Pemex ha perforado a lo largo de toda su historia, pero en una tercera parte del tiempo”. Puta madre, ya sabemos lo que pasa con los apresuramientos. Pinche sorpresota que se sacaron los panistas de la manga. Espero que, en tu mundo imaginario, le mentarás su madre a cada panista que se te atraviese. Yo me pongo en camino, puesto que allá afuera la temperatura está a 1°C. Shiale.

 

Fu-Manchú

Los Siete Bosques de Vancouver, WA

24 de noviembre de 2008, 02:26am PST

martes, 11 de noviembre de 2008

Mexicanos al grito de ¡guerra!

¡Échenles mentadas, que también les duelen!
--María Félix, en una película que no recuerdo, donde la hace de Adelita

 

Poca gente sabe, o se imagina, imaginario lector, que Fu-Manchú, gracias a los buenos oficios y preparación económica de Carmen, pudo asistir al concierto conmemorativo de los 150 años del Himno Nacional en el Teatro de la Ciudad en 2004. En esa noche mágica, donde el ambiente de rebelión incitado por el himno de marras logró que algunos asistentes migráramos de las lunetas a la primera fila, aprendí que nuestro himno era uno entre varios candidatos en un concurso organizado por el claroscuro Santa Anna (no Santana, niños, no la caguen).


Y si algún ultraizquierdista de piel delicada está a punto de mandarme a la madre por la puntualización realizada, llamándome elitista, bonapartista y peligroso analfabeta político en el nombre de un autor de hace como 100 años, pues valiendo madres, que al fin y al cabo este escrito es para mi lector imaginario. Pues bien, como decía, resulta que hubo incluso un himno, en años posteriores, que hablaba de Benito Juárez. Por supuesto, no puedo remitirte, lector, a buenas fuentes, pues todos los datos que cito los extraigo de mi pobre y confundida memoria, tan permeable al olvido.


¿Por qué te hablo de esto, te habrás preguntado? Pues por algo bien sencillo. Mi, supongo que puedo llamarle amiga, Flo, ha comentado recientemente en su espacio (http://flobe11.spaces.live.com) las canalladas a la mente que está cometiendo el Presidente Espútrido… oh, vale madre, me volví a equivocar, Espurio de México, FElipe CALderón, en contra de la moral del pueblo mexicano (¿por qué me fallan las mayúsculas sólo cuando escribo esos dos nombres de blasfemia?).


De acuerdo con su comentario, algunos “artistas de plástico” (me viene a la mente la superbroncota del grupo RBD en contra de Lupita D’Alessio -¿es eso un nombre?-, cuando ésta los llamó así y salieron con todo descaro a decir que son auténticos artistas por tomar clases de canto y baile) han salido en los medios electrónicos a rebuznar que no se puede asustar al pueblo de México, que unidad, que concordia, que tiempos difíciles… Por otro lado, menciona también que hay un promo en el que se ve que por las orillas del mar/sale un viejito a cagar/y se le olvida el papel/¡ay, qué viejito tan güey!...


No, estoy desviándome del tema. Un viejito, de esos que contrata Televisa para proyectar una dignidad que seguro no poseen, el cual contempla con resignación una fuerte corriente que se lleva por el camino del falo sus pertenencias mundanas, donde se postula que hay que tener el valor de “dejar ir”, implicando que lo importante es salvar la vida (yo tendría el valor de “dejarles ir” a los malditos publicistas que idearon esa campaña un “consolador de titanio envuelto en lija para madera” por el recto, según prescribe El Anticristo2007). No abundaré sobre las que me parecen justas preguntas de Flo. Tampoco remitiré al lector a leer el “Protágoras” de Platón, donde al final se hace una interesante disquisición sobre el valor.


Lo que sí haré es un resumen, porque me he desviado. Esta actitud paternalista del Gobierno de México, con sus promos (que en el caso del viejito, me lo imagino en blanco y negro) para “tranquilizar” a la nación, sólo demuestran que la legitimidad es un sueño inalcanzable para Los Pinos. Quieren conmover a la opinión pública (nebuloso ente cuyos representantes son unos cuantos e inaccesibles opinólogos que sólo son públicos en tanto que exhibidos, no en tanto que accesibles) ponderándonos el patriotismo de Juan Camilo Mouriño.


Si Mouriño calificaba como mexicano, entonces la afirmación es falsa: un verdadero patriota iría a cagarse del lado gringo del muro fronterizo en lugar de aumentar su fortuna familiar en un factor de 100 en dos o tres años. Si Mouriño calificaba como español, entonces la afirmación se vuelve verdadera, y el Espútrido entonces se convierte en un traidor por permitir que un extranjero ocupe un puesto que le permite ejercer gobierno, por indirecto que sea, sobre los mexicanos.


Y claro, demuestran su pendejismo dando por hecho que al “pueblo” le preocupa de verdad que el avión del Secretario de Gobernación (un cabrón que seguro torcía el hocico y la nariz cuando por desgracia para él tenía que pararse en algún poblacho) haya caído en una zona cercana a Los Pinos. Según he constatado, a los migrantes a mi alcance no les dice nada el término “Secretario de Gobernación”. No dudo que en México ese güey signifique bien poquito para bien poquita gente.


Dicen los promos que no hay que tener miedo. ¿No? Si a la economía del país se la está cargando la chingada, los narcos cobran peajes y protección en Michoacán, Pee-Wee ha dejado de ser un puñal puberto que apenas habla español para convertirse en un puñal puberto que apenas habla español pero que “apoya” un “sueño”, Gloria Trevi se ha convertido en un modelo a seguir, mueren soldados y policías de todo rango a diario… puta, como que sí hay razones para tener miedo, según yo, más allá de la sospechosa caída del avión del número dos.


 Al respecto de la cual abundan las teorías, una de las cuales (tachada de “broma de pésimo gusto” por comentadores omniscientes tipo Fu-Manchú) indica que el piloto, agraviado por el cinismo y la falta de madre de Mouriño, realizó una maniobra kamikaze para llevarse entre las patas al Secretario. Otra apunta a que la ambición del sub-preciso por la riqueza del subsuelo mexicano era tan desmedida, que decidió realizar una exploración en las aguas ultraprofundas del Valle de México empezando por la Fuente de Pemex, que se encuentra realmente cerca del sitio donde el avión tocó tierra. Sobra decir que, si eso es cierto, Mouriño pecó no sólo de ambicioso, sino de pendejo: le falló la puntería. Estas teorías, con sus refutaciones y otras jaladas, las pueden ver en los comentarios a la nota en la página del diario El Universal, http://www.el-universal.com.mx (FE DE RATAS: Lector, me apendejé y te remití al pasquín equivocado. La nota con los comentarios sobre el piloto kamikaze y el pendejismo de Mouriño la podrás encontrar en http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2008/11/08/velocidad-del-learjet-al-impactarse-era-de-500-km-hr-sct )


Y lo del viejito… puta madre, ¿qué se puede decir? Dice Flo que parece implicar que lo importante es salvar la vida, y a la jodida lo material. Con todo lo atractiva que puede resultar esa idea bajo ciertos paradigmas, en el caso presente es una jalada. ¿No se supone que el deber del Gobierno es salvaguardar los intereses materiales de todos los ciudadanos?


Ahora, en vez de eso, debemos estar alegres  de no morirnos por la falta de alimento o por el exceso de plomazos; debemos tener “el valor” de “dejar ir” todo con tal de no morir, observar dignamente cómo el producto de nuestro trabajo se convierte en basura que se lleva la corriente. ¿No es esto terrorismo ideológico, una campaña de temor por parte del gobierno para paralizar aún más a una población políticamente indiferente y así poder abusar aún más de ella? ¿No es esto un buen pretexto para convertir a las instituciones que supuestamente deberían protegernos en todo aspecto, no sólo nuestra vida (léase Policía y Ejército), en cuerpos de represión omnipresentes y ahora justificados por mamadas de este tipo? O sea, no mamen.


Pero, como postula algún clásico olvidado del periodismo, para la desinformación, información. O, para una campaña desmoralizante, el antídoto es una campaña moralizante. Fu-Manchú, en un escrito acéfalo que un antiguo conocido tituló con cierta grandilocuencia pero también buen gusto “Visión herética del año 2006” (puedes consultarlo en el blog “Sendero del Peje”, o aquí mismo bajo el título de “Yo no olvido al Año Viejo”), postulaba que México no existe. Esto, por supuesto, se limita al ámbito de lo tangible, puesto que ontológicamente ahí está (Pablo se caga de la risa cuando me meto en el terreno minado de las palabras domingueras).


No he cambiado de opinión. Pero, sabido como es que nomina sunt consequentia rerum, ¿cuál es la cosa? La cosa es que México, aún como ente imaginario, sólo existe gracias a los güeyes que se llaman a sí mismos mexicanos. Sin mexicanos no hay México, si bien puede haber mexicanos sin México, como se ilustra con el caso de los judíos, que pululaban aún sin el Estado de Israel. ¿Alrededor de qué se forma la idea de ser mexicano? Así es, lector, alrededor de símbolos. Y entre más abstractos, mejor (porque penetran mejor el subconsciente), y según Fu-Manchú, unas de las cosas más abstractas son la poesía y la música. Lo cual nos lleva, finalmente, al tema de esta entrada.


¿Cuál es el símbolo por excelencia para los mexicanos? ¿Un pajarote que tengo el valor de “dejar ir” devorándose a una viborilla mientras se espina las patas con un nopal? Por favor, he visto calzones con el Escudo Nacional en el cicirisco. El sentido simbólico de esa imagen, que nunca enseñan en las escuelas, ha sido explicado lúcidamente por Fernando Mier y Terán. ¿La bandera, cuyos tres colores representan (aunque poca gente lo sepa) unión, religión e independencia? Se me hace que tampoco.


Yo creo que el símbolo que significa más para más gente es el Himno Nacional. Poca gente entiende a plenitud la letra (jóvenes y viejos, cómo negarlo. Y si algún ultraizquierdista quiere comenzar a chingar con que soy un bonapartista elitista, émulo de Vasconcelos, admirador de Enrique Krauze, condescendiente con las masas,  que hablo de la revolución desde los salones imperiales, lo reto a que salga a la calle y le pregunte a la gente que vaya pasando por ahí qué significa “exhalar en tus aras”), pero por la música y lo que alcanzan a entender de los versos, en general se piensa que el Himno se trata de que hay que ser muy cabrón.


Pues bien, he aquí, al fin, la explicación, justificación y motivo de esta entrada: Fu-Manchú quiere poner un granito de arena con su metafórica voz que nadie escucha para contrarrestar, al menos en tu mundo imaginario, ¡oh, improbable lector!, la campaña de desinformación, desvaloración y desaliento que ha emprendido el Gobierno Mexicano (no nos engañemos, eso son y no otra cosa sus promos destinados a desviar la atención de la gente y achicarle los huevos) en contra del pueblo que debería servir.


¿Y qué hará la voz de Fu-Manchú, Antiguo Maestro de las Siete Montañas de Tláhuac, para ello? Pues bien sencillo. Va a explicar, en términos accesibles para todo niño de secundaria (e incluso, quizá, de primaria… ¿cómo saberlo?), lo que dice el Himno Nacional. Puede que de ese modo, se enteren que el ideal a partir del cual se construye la idea de México es, más que una tórtola comiéndose un gusanillo encima de una tuna, una serie de principios bien sencillos: no te dejes; si te quieren joder, levántate; y si te va a cargar la chingada, que le cueste un huevo y medio levantarte a la cabrona, porque la Patria se compone, se explica, y proviene de todos nosotros. Quién lo sabe, quizá hasta algún adulto pudiera sacar provecho de esta informal explicación sobre las letras del poema que Francisco González Bocanegra escribió luego de unos días encerrado, pensando también en que su prima se las iba a aflojar si ganaba el concurso aquel que mencioné. Entrémosle, pues.

Himno Nacional Mexicano

Coro (Esta es la parte que se repite varias veces y que la cantan todos juntos)
Mexicanos al grito de ¡guerra! (Mexicanos, cuando oigan que gritan ¡guerra!...)
El acero aprestad y el bridón (Preparen su espada y su caballo…)
Y retiemble en sus centros la tierra (Y que hasta debajo de la tierra se sienta el golpe…)
Al sonoro rugir del cañón (Cada vez que dispare el cañón…)

 

I

Ciña, ¡oh, Patria!, tus sienes de oliva (Patria, te pone una corona de hojas de olivo –símbolo de que mandas-…)
De la paz el arcángel divino (El arcángel –o sea, un ángel muy importante- de la paz…)
Que en el Cielo tu eterno destino (Porque tu destino eterno…)
Por el dedo de Dios se escribió (Lo escribió en el Cielo el dedo de Dios)

 

Mas, si osare un extraño enemigo (Pero, si un extranjero se atreviera…)
Profanar con su planta tu suelo (A meterse en territorio mexicano para atacarte…)
Piensa, ¡oh, Patria querida! que el Cielo (Date cuenta, querida Patria, de que el Cielo…)
Un soldado en cada hijo te dio (hizo que cada mexicano sea también un soldado)

 

-Se repite el coro-

 

II

¡Guerra! ¡Guerra sin tregua al que intente (¡Guerra! ¡Guerra sin dejar ni respirar al que quiera…)
De la Patria manchar los blasones! (Rebajar el orgullo de la Patria!)
¡Guerra! ¡Guerra! Los patrios pendones (¡Guerra! ¡Guerra! Las banderas mexicanas…)
En las olas de sangre empapad (Hay que mojarlas en las olas de sangre –que les vamos a sacar a los que quieran acabar con la Patria; con México, pues-)

 

¡Guerra! ¡Guerra! En el monte, en el valle (¡Guerra! ¡Guerra! En el cerro, o en el llano…)
Los cañones horrísonos truenen (Que se oigan horribles los disparos de los cañones…)
Y los ecos sonoros resuenen (Y que el eco de los cañonazos suene como…)
Con las voces de ¡Unión! ¡Libertad! (Gritos de ¡Unión! ¡Libertad!)

 

-Se repite el coro-

 

III

Antes, Patria, que inermes tus hijos (Patria, antes de que tus hijos se queden sin armas…)
Bajo el yugo su cuello dobleguen (Y los puedan amarrar como vacas para hacerlos esclavos…)
Tus campiñas con sangre se rieguen (Hay que inundar los campos con la sangre de los que quieren acabar con México… -¡AY, WEY!-)
Sobre sangre se estampe su pie (Y que se vean las huellas de pies mexicanos entre tanta sangre)

 

Y tus templos, palacios y torres (Y que tus iglesias, y el Castillo de Chapultepec, y el Ángel de la Independencia…)
Se derrumben con hórrido estruendo (Se caigan haciendo un ruido horrible…)
Y sus ruinas existan diciendo: (Y que ya tirados, parezca que dicen…)
De mil héroes la Patria aquí fue (que aquí era la Patria de muchos héroes)

 

-Se repite el coro-

 

IV

¡Patria! ¡Patria! Tus hijos te juran (¡Patria! ¡Patria! Nosotros los mexicanos te juramos…)
Exhalar en tus aras su aliento (Dar nuestra vida por ti…)
Si el clarín con su bélico acento (Si la trompeta del ejército, que suena como de guerra…)
Nos convoca a lidiar con valor (Nos llama para pelear con valor)

 

¡Para ti las guirnaldas de oliva! (¡Patria, que te pongan una corona de emperador!)
¡Un recuerdo para ellos de gloria! (¡Que a los que murieron por ti se les recuerde como héroes!)
¡Un laurel para ti de victoria! (¡Patria, que te den la planta del ganador!)
¡Un sepulcro para ellos de honor! (¡Que a los que murieron por ti les den una tumba de héroes!)

 

-Se repite el coro-

 

Así pues, aquí termina esta entrada particularmente larga. Debo decir, lector imaginario, que tuve que cambiar varias partes de mi explicación porque estaban peligrosamente cerca de la parodia, y no era mi intención convertir el himno en algo risible, sino tratar de reivindicar, al menos un poco, su valor como una pieza literaria que inspira valor y chingonería.

Y si te convence, lector, entonces imprime mi explicación del himno y sácale unas copias imaginarias y regálalas, a ver si los ciudadanos imaginarios del México imaginario en el que me figuro que te imaginas que vives recuperan un poco del respeto que el Himno Nacional se merece, y se enteran de que tiene más partes de las que los gobiernos priístas, foxistas y calderonistas (parece una pinche lista de herejías) han condescendido a mostrarles. Y si hay suerte, van a mandar a la madre los intentos estupidizantes del Espurio que quiere convertirlos en una bola de dejados.

Yo me voy a dormir, faltan ya sólo dos horas para que amanezca y mi Bud Light ya se está poniendo medio pastelosa. Y te admiro, lector, por tener la paciencia de leer una estupidez de esta pinche extensión. Shiale.

 

Fu-Manchú
Los Siete Bosques de Vancouver, WA
10 de noviembre de 2008, 05:37am PST