sábado, 20 de diciembre de 2008

Estoy frosty

Stay frosty...

Manténganse escarchados (como chelas, N. del T.)

--Capitán Price, Call of Duty 4

 

Pues sí, imaginario lector. Resulta que, después de 28 años de espera (jejeje), al fin he conocido la nieve. Se ve bonita, eso que ni qué, si bien está bien méndigamente fría. Lo cual era de esperar, dado que es puro hielito molido. Bueno, con más precisión, es vapor de agua congelado: una nube que se enfría en putiza y, en razón de ello, la nieve comienza a caer.

 

Como sea, déjame te cuento que mi primera nevada no fue particularmente fuerte, pero en esta ocasión, ha estado nevando desde ayer en la noche y continúa. Cuando la nieve está cayendo no hace tanto frío, pero cuando la nevada se detiene y pega el viento, ahí sí hace frío. Debido a las reparaciones del carricoche, tuve que caminar al trabajo a una temperatura ambiente de -4°C, o sea, bien pinche frío.

 

Por ahora me despido, lector, en razón de que tengo que empezar a trabajar. Pero permíteme, antes de irme, presumirte una curiosa foto de una florecilla que me encontré en el camino.

 

Merry Christmas!

 


 

Fu-Manchú

Los Siete Bosques (nevados) de Vancouver, WA

20 de diciembre de 2008, 04:58 pm PST

martes, 25 de noviembre de 2008

Usté no diga frío

Usté no diga frío, hasta que vea pingüinos con chamarra

--Sabiduría (WTF?!) Popular (WTF?!)

 

Pues sí, lector. Esta mínima entrada es sólo para comentar que, por primera vez en mi vida, me encuentro en un lugar donde la temperatura en las calles es de 0°C. Lo cual quiere decir que allá en mi ciudad (que, por cierto, es chinampa en un lago escondido) nunca sentí frío de verdad si la comparo con esto. Pero, como se dice por acá, "¿querías norte, no? Pues 'ai está." Y me dicen que el asunto apenas va comenzando. Y por otro lado, lector, en unas horas tengo que ir al departamento de vehículos de motor para hacer mi examen para la licencia de manejo. Déjame te comento que aquí es en dos partes: un examen en computadora sobre el reglamento de tránsito, y un examen donde uno maneja con un güey de la oficina al lado. Éste último es el que haré en un rato, a ver cómo me va.

 

Tal parece, lector, que en este país sólo me dedico a escribir irrelevancias. En ese sentido, no he cambiado mucho, me parece. Shiale.

 

Fu-Manchú

Los Siete Bosques de Vancouver, WA

25 de noviembre de 2008, 01:23am PST

lunes, 24 de noviembre de 2008

Es otro rollo...

La vida, oye nena, es otro rollo

no es mala ni buena, !es otro rollo!

--Adal Ramones, cantando el tema de Otro Rollo (de alta complejidad lírica)

 

Así es, improbable lector. Me encuentro escribiendo porque no encuentro algo más qué hacer. ¿Qué te cuento? Pues resulta que, ahora que se levantó la metafórica cortina en Pemex, el Gobierno Espurio de México nos levanta el dedo de en medio por conducto de Georgina Kessel para avisarnos de la sorpresota. Me figuro que, sobre esto, el Espurio no ha ordenado anuncios en la tele, si acaso lo habrán mencionado al paso los marines y lo habrán comentado en Tercer Grado de Primaria.

 

Así que, imitemos malamente los populares monólogos de Adal Ramones. Sería algo así:

 

(El público se trauma de la emoción cuando el baterista hace su jalada y corea "Rudy, Rudy, Rudy!".

Adal Ramones les hace una seña de emperador romano y todos cierran el hocico)

 

Adal: (...) ¿Y se acuerdan del tesorísimo cabronsísimo que estaba escondido en las aguas profundísimas del golfísimo de México? ¡PUES NO ES CIERTO! Se encuentra en el subsuelo ultraprofundo de la Selva Lacandona. Y para que no les vuelvan a ver la cara de tarimapendécuaros cuando alguien les pregunte algo sobre reformas petroleras, ¡aquí están los cinco puntos de Otro Rollo para las reformas petroleras!

¡Punto número uno!

 

(El baterista medio se la jala)

 

Si cuando estás viendo la tele y sale una cara conocida ofreciéndote una cosa que según está buenísima, pero que nunca la has visto, te explican de qué se trata y no entiendes, y te dicen que te conviene, ¡NO! ¡No es un infomercial! ¡Es el grupo RBD queriendo convencerte de que está bien buena la Reforma Petrolera! ¡Punto número dos!

 

(El baterista hace florituras un poco más extensas)

 

Si crees que un tesoro que está metido hasta abajo, hasta el fondo del agua te va a sacar de problemas, no lo vayas a buscar al fondo del Golfo de México, no. !Saca las monedas de la fuente que está en la Villa de Guadalupe! !Punto número tres!

 

(El baterista hace florituras hasta que Adal se voltea a verlo con cara de "Ya estuvo, ¿no, güey?")

 

!Punto número tres! Si ves a gente de otra colonia que nunca has visto, pero que gente que no conocías te asegura que es muy honrada, y le encargas que por favor te traiga los centenarios que tienes guardados abajo de la cama porque te cuesta mucho trabajo para agacharte... sí, sí, eres un pen... eres muy GÜEY, ¡o eres el Presidente de México! ¡Punto número cuatro!

 

(El baterista, sonriente y con un juego de luces diseñado ex profeso, hace más florituras hasta que Adal lo invita nuevamente al silencio)

 

Si de repente andas por la calle y no te acuerdas de cuántas veces te preguntaron si querías o no Reforma Petrolera, no, no estás loco, ¡Nadie te preguntó, güey! !Y punto número cinco!

 

(El baterista pierde la compostura, se pone anteojos oscuros y hace florituras con acompañamiento de trompeta, mientras el público corea "Rudy, Rudy, Rudy!" y Adal cruza los brazos con gesto de "Y estos güeyes qué onda?", hasta que finalmente le avienta una bola de papel al baterista para que ya se calle)

 

¡Punto número cinco! (Pequeño toque de batería que recibe una mirada furibunda de Adal) ¡Punto número cinco! Las Reformas Petroleras son como comprar cosas de las que anuncia en la tele en la madrugada. ¡Cuando te llegan se ven bien corrientes, no te sirven para nada, y ya no puedes regresarlas! ¡Estos fueron los cinco puntos de Otro Rollo, regresamos después de estos comerciales!

 

(Música estruendosa y pretendidamente cosmopolita, la cámara panea el estudio y pasa el reclamo en la pantalla)

 

Bueno, lector, por ahora me retiro. Ya comentaremos, o quizá no, sobre la pendejada esta de que ahora la mayor cantidad de obras para Pemex no serán las instalaciones para extraer petróleo en el Golfo, sino los 17 mil pozos que excavarán en la Selva Lacandona. "número similar al que Pemex ha perforado a lo largo de toda su historia, pero en una tercera parte del tiempo”. Puta madre, ya sabemos lo que pasa con los apresuramientos. Pinche sorpresota que se sacaron los panistas de la manga. Espero que, en tu mundo imaginario, le mentarás su madre a cada panista que se te atraviese. Yo me pongo en camino, puesto que allá afuera la temperatura está a 1°C. Shiale.

 

Fu-Manchú

Los Siete Bosques de Vancouver, WA

24 de noviembre de 2008, 02:26am PST

martes, 11 de noviembre de 2008

Mexicanos al grito de ¡guerra!

¡Échenles mentadas, que también les duelen!
--María Félix, en una película que no recuerdo, donde la hace de Adelita

 

Poca gente sabe, o se imagina, imaginario lector, que Fu-Manchú, gracias a los buenos oficios y preparación económica de Carmen, pudo asistir al concierto conmemorativo de los 150 años del Himno Nacional en el Teatro de la Ciudad en 2004. En esa noche mágica, donde el ambiente de rebelión incitado por el himno de marras logró que algunos asistentes migráramos de las lunetas a la primera fila, aprendí que nuestro himno era uno entre varios candidatos en un concurso organizado por el claroscuro Santa Anna (no Santana, niños, no la caguen).


Y si algún ultraizquierdista de piel delicada está a punto de mandarme a la madre por la puntualización realizada, llamándome elitista, bonapartista y peligroso analfabeta político en el nombre de un autor de hace como 100 años, pues valiendo madres, que al fin y al cabo este escrito es para mi lector imaginario. Pues bien, como decía, resulta que hubo incluso un himno, en años posteriores, que hablaba de Benito Juárez. Por supuesto, no puedo remitirte, lector, a buenas fuentes, pues todos los datos que cito los extraigo de mi pobre y confundida memoria, tan permeable al olvido.


¿Por qué te hablo de esto, te habrás preguntado? Pues por algo bien sencillo. Mi, supongo que puedo llamarle amiga, Flo, ha comentado recientemente en su espacio (http://flobe11.spaces.live.com) las canalladas a la mente que está cometiendo el Presidente Espútrido… oh, vale madre, me volví a equivocar, Espurio de México, FElipe CALderón, en contra de la moral del pueblo mexicano (¿por qué me fallan las mayúsculas sólo cuando escribo esos dos nombres de blasfemia?).


De acuerdo con su comentario, algunos “artistas de plástico” (me viene a la mente la superbroncota del grupo RBD en contra de Lupita D’Alessio -¿es eso un nombre?-, cuando ésta los llamó así y salieron con todo descaro a decir que son auténticos artistas por tomar clases de canto y baile) han salido en los medios electrónicos a rebuznar que no se puede asustar al pueblo de México, que unidad, que concordia, que tiempos difíciles… Por otro lado, menciona también que hay un promo en el que se ve que por las orillas del mar/sale un viejito a cagar/y se le olvida el papel/¡ay, qué viejito tan güey!...


No, estoy desviándome del tema. Un viejito, de esos que contrata Televisa para proyectar una dignidad que seguro no poseen, el cual contempla con resignación una fuerte corriente que se lleva por el camino del falo sus pertenencias mundanas, donde se postula que hay que tener el valor de “dejar ir”, implicando que lo importante es salvar la vida (yo tendría el valor de “dejarles ir” a los malditos publicistas que idearon esa campaña un “consolador de titanio envuelto en lija para madera” por el recto, según prescribe El Anticristo2007). No abundaré sobre las que me parecen justas preguntas de Flo. Tampoco remitiré al lector a leer el “Protágoras” de Platón, donde al final se hace una interesante disquisición sobre el valor.


Lo que sí haré es un resumen, porque me he desviado. Esta actitud paternalista del Gobierno de México, con sus promos (que en el caso del viejito, me lo imagino en blanco y negro) para “tranquilizar” a la nación, sólo demuestran que la legitimidad es un sueño inalcanzable para Los Pinos. Quieren conmover a la opinión pública (nebuloso ente cuyos representantes son unos cuantos e inaccesibles opinólogos que sólo son públicos en tanto que exhibidos, no en tanto que accesibles) ponderándonos el patriotismo de Juan Camilo Mouriño.


Si Mouriño calificaba como mexicano, entonces la afirmación es falsa: un verdadero patriota iría a cagarse del lado gringo del muro fronterizo en lugar de aumentar su fortuna familiar en un factor de 100 en dos o tres años. Si Mouriño calificaba como español, entonces la afirmación se vuelve verdadera, y el Espútrido entonces se convierte en un traidor por permitir que un extranjero ocupe un puesto que le permite ejercer gobierno, por indirecto que sea, sobre los mexicanos.


Y claro, demuestran su pendejismo dando por hecho que al “pueblo” le preocupa de verdad que el avión del Secretario de Gobernación (un cabrón que seguro torcía el hocico y la nariz cuando por desgracia para él tenía que pararse en algún poblacho) haya caído en una zona cercana a Los Pinos. Según he constatado, a los migrantes a mi alcance no les dice nada el término “Secretario de Gobernación”. No dudo que en México ese güey signifique bien poquito para bien poquita gente.


Dicen los promos que no hay que tener miedo. ¿No? Si a la economía del país se la está cargando la chingada, los narcos cobran peajes y protección en Michoacán, Pee-Wee ha dejado de ser un puñal puberto que apenas habla español para convertirse en un puñal puberto que apenas habla español pero que “apoya” un “sueño”, Gloria Trevi se ha convertido en un modelo a seguir, mueren soldados y policías de todo rango a diario… puta, como que sí hay razones para tener miedo, según yo, más allá de la sospechosa caída del avión del número dos.


 Al respecto de la cual abundan las teorías, una de las cuales (tachada de “broma de pésimo gusto” por comentadores omniscientes tipo Fu-Manchú) indica que el piloto, agraviado por el cinismo y la falta de madre de Mouriño, realizó una maniobra kamikaze para llevarse entre las patas al Secretario. Otra apunta a que la ambición del sub-preciso por la riqueza del subsuelo mexicano era tan desmedida, que decidió realizar una exploración en las aguas ultraprofundas del Valle de México empezando por la Fuente de Pemex, que se encuentra realmente cerca del sitio donde el avión tocó tierra. Sobra decir que, si eso es cierto, Mouriño pecó no sólo de ambicioso, sino de pendejo: le falló la puntería. Estas teorías, con sus refutaciones y otras jaladas, las pueden ver en los comentarios a la nota en la página del diario El Universal, http://www.el-universal.com.mx (FE DE RATAS: Lector, me apendejé y te remití al pasquín equivocado. La nota con los comentarios sobre el piloto kamikaze y el pendejismo de Mouriño la podrás encontrar en http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2008/11/08/velocidad-del-learjet-al-impactarse-era-de-500-km-hr-sct )


Y lo del viejito… puta madre, ¿qué se puede decir? Dice Flo que parece implicar que lo importante es salvar la vida, y a la jodida lo material. Con todo lo atractiva que puede resultar esa idea bajo ciertos paradigmas, en el caso presente es una jalada. ¿No se supone que el deber del Gobierno es salvaguardar los intereses materiales de todos los ciudadanos?


Ahora, en vez de eso, debemos estar alegres  de no morirnos por la falta de alimento o por el exceso de plomazos; debemos tener “el valor” de “dejar ir” todo con tal de no morir, observar dignamente cómo el producto de nuestro trabajo se convierte en basura que se lleva la corriente. ¿No es esto terrorismo ideológico, una campaña de temor por parte del gobierno para paralizar aún más a una población políticamente indiferente y así poder abusar aún más de ella? ¿No es esto un buen pretexto para convertir a las instituciones que supuestamente deberían protegernos en todo aspecto, no sólo nuestra vida (léase Policía y Ejército), en cuerpos de represión omnipresentes y ahora justificados por mamadas de este tipo? O sea, no mamen.


Pero, como postula algún clásico olvidado del periodismo, para la desinformación, información. O, para una campaña desmoralizante, el antídoto es una campaña moralizante. Fu-Manchú, en un escrito acéfalo que un antiguo conocido tituló con cierta grandilocuencia pero también buen gusto “Visión herética del año 2006” (puedes consultarlo en el blog “Sendero del Peje”, o aquí mismo bajo el título de “Yo no olvido al Año Viejo”), postulaba que México no existe. Esto, por supuesto, se limita al ámbito de lo tangible, puesto que ontológicamente ahí está (Pablo se caga de la risa cuando me meto en el terreno minado de las palabras domingueras).


No he cambiado de opinión. Pero, sabido como es que nomina sunt consequentia rerum, ¿cuál es la cosa? La cosa es que México, aún como ente imaginario, sólo existe gracias a los güeyes que se llaman a sí mismos mexicanos. Sin mexicanos no hay México, si bien puede haber mexicanos sin México, como se ilustra con el caso de los judíos, que pululaban aún sin el Estado de Israel. ¿Alrededor de qué se forma la idea de ser mexicano? Así es, lector, alrededor de símbolos. Y entre más abstractos, mejor (porque penetran mejor el subconsciente), y según Fu-Manchú, unas de las cosas más abstractas son la poesía y la música. Lo cual nos lleva, finalmente, al tema de esta entrada.


¿Cuál es el símbolo por excelencia para los mexicanos? ¿Un pajarote que tengo el valor de “dejar ir” devorándose a una viborilla mientras se espina las patas con un nopal? Por favor, he visto calzones con el Escudo Nacional en el cicirisco. El sentido simbólico de esa imagen, que nunca enseñan en las escuelas, ha sido explicado lúcidamente por Fernando Mier y Terán. ¿La bandera, cuyos tres colores representan (aunque poca gente lo sepa) unión, religión e independencia? Se me hace que tampoco.


Yo creo que el símbolo que significa más para más gente es el Himno Nacional. Poca gente entiende a plenitud la letra (jóvenes y viejos, cómo negarlo. Y si algún ultraizquierdista quiere comenzar a chingar con que soy un bonapartista elitista, émulo de Vasconcelos, admirador de Enrique Krauze, condescendiente con las masas,  que hablo de la revolución desde los salones imperiales, lo reto a que salga a la calle y le pregunte a la gente que vaya pasando por ahí qué significa “exhalar en tus aras”), pero por la música y lo que alcanzan a entender de los versos, en general se piensa que el Himno se trata de que hay que ser muy cabrón.


Pues bien, he aquí, al fin, la explicación, justificación y motivo de esta entrada: Fu-Manchú quiere poner un granito de arena con su metafórica voz que nadie escucha para contrarrestar, al menos en tu mundo imaginario, ¡oh, improbable lector!, la campaña de desinformación, desvaloración y desaliento que ha emprendido el Gobierno Mexicano (no nos engañemos, eso son y no otra cosa sus promos destinados a desviar la atención de la gente y achicarle los huevos) en contra del pueblo que debería servir.


¿Y qué hará la voz de Fu-Manchú, Antiguo Maestro de las Siete Montañas de Tláhuac, para ello? Pues bien sencillo. Va a explicar, en términos accesibles para todo niño de secundaria (e incluso, quizá, de primaria… ¿cómo saberlo?), lo que dice el Himno Nacional. Puede que de ese modo, se enteren que el ideal a partir del cual se construye la idea de México es, más que una tórtola comiéndose un gusanillo encima de una tuna, una serie de principios bien sencillos: no te dejes; si te quieren joder, levántate; y si te va a cargar la chingada, que le cueste un huevo y medio levantarte a la cabrona, porque la Patria se compone, se explica, y proviene de todos nosotros. Quién lo sabe, quizá hasta algún adulto pudiera sacar provecho de esta informal explicación sobre las letras del poema que Francisco González Bocanegra escribió luego de unos días encerrado, pensando también en que su prima se las iba a aflojar si ganaba el concurso aquel que mencioné. Entrémosle, pues.

Himno Nacional Mexicano

Coro (Esta es la parte que se repite varias veces y que la cantan todos juntos)
Mexicanos al grito de ¡guerra! (Mexicanos, cuando oigan que gritan ¡guerra!...)
El acero aprestad y el bridón (Preparen su espada y su caballo…)
Y retiemble en sus centros la tierra (Y que hasta debajo de la tierra se sienta el golpe…)
Al sonoro rugir del cañón (Cada vez que dispare el cañón…)

 

I

Ciña, ¡oh, Patria!, tus sienes de oliva (Patria, te pone una corona de hojas de olivo –símbolo de que mandas-…)
De la paz el arcángel divino (El arcángel –o sea, un ángel muy importante- de la paz…)
Que en el Cielo tu eterno destino (Porque tu destino eterno…)
Por el dedo de Dios se escribió (Lo escribió en el Cielo el dedo de Dios)

 

Mas, si osare un extraño enemigo (Pero, si un extranjero se atreviera…)
Profanar con su planta tu suelo (A meterse en territorio mexicano para atacarte…)
Piensa, ¡oh, Patria querida! que el Cielo (Date cuenta, querida Patria, de que el Cielo…)
Un soldado en cada hijo te dio (hizo que cada mexicano sea también un soldado)

 

-Se repite el coro-

 

II

¡Guerra! ¡Guerra sin tregua al que intente (¡Guerra! ¡Guerra sin dejar ni respirar al que quiera…)
De la Patria manchar los blasones! (Rebajar el orgullo de la Patria!)
¡Guerra! ¡Guerra! Los patrios pendones (¡Guerra! ¡Guerra! Las banderas mexicanas…)
En las olas de sangre empapad (Hay que mojarlas en las olas de sangre –que les vamos a sacar a los que quieran acabar con la Patria; con México, pues-)

 

¡Guerra! ¡Guerra! En el monte, en el valle (¡Guerra! ¡Guerra! En el cerro, o en el llano…)
Los cañones horrísonos truenen (Que se oigan horribles los disparos de los cañones…)
Y los ecos sonoros resuenen (Y que el eco de los cañonazos suene como…)
Con las voces de ¡Unión! ¡Libertad! (Gritos de ¡Unión! ¡Libertad!)

 

-Se repite el coro-

 

III

Antes, Patria, que inermes tus hijos (Patria, antes de que tus hijos se queden sin armas…)
Bajo el yugo su cuello dobleguen (Y los puedan amarrar como vacas para hacerlos esclavos…)
Tus campiñas con sangre se rieguen (Hay que inundar los campos con la sangre de los que quieren acabar con México… -¡AY, WEY!-)
Sobre sangre se estampe su pie (Y que se vean las huellas de pies mexicanos entre tanta sangre)

 

Y tus templos, palacios y torres (Y que tus iglesias, y el Castillo de Chapultepec, y el Ángel de la Independencia…)
Se derrumben con hórrido estruendo (Se caigan haciendo un ruido horrible…)
Y sus ruinas existan diciendo: (Y que ya tirados, parezca que dicen…)
De mil héroes la Patria aquí fue (que aquí era la Patria de muchos héroes)

 

-Se repite el coro-

 

IV

¡Patria! ¡Patria! Tus hijos te juran (¡Patria! ¡Patria! Nosotros los mexicanos te juramos…)
Exhalar en tus aras su aliento (Dar nuestra vida por ti…)
Si el clarín con su bélico acento (Si la trompeta del ejército, que suena como de guerra…)
Nos convoca a lidiar con valor (Nos llama para pelear con valor)

 

¡Para ti las guirnaldas de oliva! (¡Patria, que te pongan una corona de emperador!)
¡Un recuerdo para ellos de gloria! (¡Que a los que murieron por ti se les recuerde como héroes!)
¡Un laurel para ti de victoria! (¡Patria, que te den la planta del ganador!)
¡Un sepulcro para ellos de honor! (¡Que a los que murieron por ti les den una tumba de héroes!)

 

-Se repite el coro-

 

Así pues, aquí termina esta entrada particularmente larga. Debo decir, lector imaginario, que tuve que cambiar varias partes de mi explicación porque estaban peligrosamente cerca de la parodia, y no era mi intención convertir el himno en algo risible, sino tratar de reivindicar, al menos un poco, su valor como una pieza literaria que inspira valor y chingonería.

Y si te convence, lector, entonces imprime mi explicación del himno y sácale unas copias imaginarias y regálalas, a ver si los ciudadanos imaginarios del México imaginario en el que me figuro que te imaginas que vives recuperan un poco del respeto que el Himno Nacional se merece, y se enteran de que tiene más partes de las que los gobiernos priístas, foxistas y calderonistas (parece una pinche lista de herejías) han condescendido a mostrarles. Y si hay suerte, van a mandar a la madre los intentos estupidizantes del Espurio que quiere convertirlos en una bola de dejados.

Yo me voy a dormir, faltan ya sólo dos horas para que amanezca y mi Bud Light ya se está poniendo medio pastelosa. Y te admiro, lector, por tener la paciencia de leer una estupidez de esta pinche extensión. Shiale.

 

Fu-Manchú
Los Siete Bosques de Vancouver, WA
10 de noviembre de 2008, 05:37am PST

martes, 4 de noviembre de 2008

Tan malo el giro

I'll be the champion of the latino community!

¡Seré el campeón de la comunidad latina!

--Barack Obama, en un discurso frente a miembros de la NALEO

 

All immigrants are sons of God, too...

Todos los inmigrantes también son hijos de Dios...

--John McCain, en un discurso frente a miembros de la NALEO

 

Pues bien, hoy es el gran día para los gringos. Han transmitido los primeros resultados en CNN, y hasta este momento (4:29pm hora del Pacífico), a pesar de haber ganado en el estado de Vermont, Obama pierde en el Colegio Electoral por 3 votos contra 8 de McCain. Hacen falta 270 de esos votos para ser presidente. Un comentarista de ABC que no conozco, sale a cuadro para decir que en estados de importancia (como Ohio o West Virginia) aún no hay datos que permitan establecer una tendencia.

 

Por otra parte, los demócratas aventajan en el Senado con 41 escaños contra 27 de los republicanos; se requieren 51 escaños para controlar la Cámara Alta. En cuanto a la Cámara de Representantes, hay un empate a 6 escaños entre ambos partidos, que requieren de 218 para obtener el control en esa instancia. Aún no hay reportes en el área de Vancouver, si bien las casillas aquí cerrarán hasta dentro de 5 horas.

 

Claro que, lo curioso aquí, es que se han construido tradiciones alrededor de la elección presidencial que quizá suenen absurdas, pero que se han cumplido en repetidas ocasiones. Me he encontrado con un par de notas curiosas: la primera señala que, si los Pieles Rojas ganan el partido del lunes por la noche antes de la elección, el partido gobernante se mantiene en el poder. Como algún fanático descerebrado del futbol americano sabrá, los Pieles Rojas perdieron frente a los Acereros; no obstante, esta tradición se rompió hace 4 años, cuando los Pieles Rojas perdieron y de todos modos George son-of-a Bush permaneció en la Casa Blanca. Como sea, según esta cábala, tradición o como gustes llamarle, imaginario lector, da por vencedor a Obama.

 

Pero pasemos a la segunda tradición, ahora que faltan sólo 15 minutos para que entre a trabajar. Desde hace muchos años, los primeros votos de toda la elección se emiten en dos pueblitos de New Hampshire: Dixville Notch y Hart's Location. La cosa es que desde 1948, que se estableció que serían los primeros parajes en votar, el ganador ahí también ha sido el ganador de la elección presidencial. Y, curiosamente, también ahí ganó Obama. Por tanto, y aunque en este momento va perdiendo, puede citar una o dos (quizá más) supersticiones para mantener su optimismo de que será el primer presidente gringo negro de la historia.

 

¿Y a nosotros? Pus a ver cómo nos va, con declaraciones pendejas o religiosamente fanáticas, no hay ni a cuál irle. Por lo pronto, a menos que los resultados digan otra cosa, le parece a Fu-Manchú, Antiguo Maestro de las Siete Montañas de Tláhuac, que McCain ganará en Vancouver. Esperaremos. Por lo pronto, imaginario lector, me despido, puesto que mi trabajo y mi patrón son para mí un poco menos imaginarios que tú. Y como último comentario: enfrascado en charlas de política con un  par de managers y hasta un pianista, han aceptado un concepto grande de la política mexicana: no se vota por el mejor, sino por el menos peor. O, como ellos dicen, "the smaller between two evils". Shiale.

 

Fu-Manchú

Los Siete Bosques de Vancouver, WA

4 de noviembre de 2008, 4:57pm EST

sábado, 18 de octubre de 2008

Cosas (II)

Pues sí, lector imaginario. Algunas cosas en los reproductores que quizá ya esperabas, otras que quizá te sorprendan. ¿Quién podría saberlo de antemano?

 

Pa'oír!

 

Arjona - Minutos. El que tenga oídos, escuche. Esta canción goza de múltiples significados en el ámbito de Fu-Manchú, y como mi amigo el filosofastre podría corroborar, no hay reloj que dé vuelta hacia atrás.

 

El TRI - Pobre soñador. Una carta sin destinatario... sí. Pero igual la rola está chida. "Contigo (quien quiera que seas) me pienso escapar de la realidad, y nunca, ya nunca quiero regresar, jamás."

 

Miguel Bosé - Te amaré. Dueto con Laura Pausini, del disco "Papito". Más bien una despedida... mmm... una canción rara. Pero es lo que acomoda a un raro estado de ánimo de un raro escritor wannabe. Claro que está chidísima esa parte de que "Porque así lo he decidido, te amaré".

 

El TRI - Las piedras rodantes. Sin duda un clásico del rock mexicano. Y sí, sonó como treinta y siete veces seguidas durante la redacción de cierto oscuro escrito perdido en el Internet, donde relativamente soy un jet, pero no voy a esperar a completar el calendario para revolucionar el monobloque hit del corazón de una nación estereofónica... ay, wey, ya me perdí. La canción es bonita, la música también, pero el mensaje, chequen la letra...

 

Pa'ver!

 

El world of cardboard speech. Un extracto del episodio final, Destroyer, de Liga de la Justicia Ilimitada, donde Superman se avienta el famoso "discurso del mundo de cartón". Algunos comentarios señalan que es en este momento cuando Superman deja finalmente de ser Clark Kent, y decide usar todo su poder. Se hace patente que Superman, a causa de su ClarkKentismo, siempre parece menos de lo que en realidad es. Superman se cree Clark Kent y aparenta menos de lo que es, mientras que Bruno Díaz para sí mismo es Batman y siempre parece más de lo que se esperaría. Aquí una pequeña traducción de los diálogos.

  Darkseid: ¿Aún intentas pelear? ¿No ves que es inútil?

  Superman: Ese hombre no dejará de pelear mientras pueda respirar. Ninguno de mis compañeros lo hará. ¿Yo? Mi problema es diferente. Siento que vivo en

                   un mundo hecho de... cartón, siempre teniendo cuidado de no romper nada, de no romper a nadie, sin permitirme perder el control ni siquiera

                   por un momento, o alguien podría morir. Pero tú puedes soportarlo, ¿no es así, grandulón? Lo que tenemos aquí es una rara oportunidad para

                   soltarme y mostrarte qué tan poderoso soy realmente. (¡AY, WEY!)

                   ¿Tuviste suficiente?

 

House, MD. Como habíamos quedado, el final del episodio 2, Autopsia, de la segunda temporada. Permíteme, lector, ofrecerte una traducción bastante pobre de los diálogos.

   Wilson: (...) un asunto de velocidad, moverte de una cosa a la otra... Eres muy bueno haciendo eso.

   House: Sé qué hacer con una navaja de rasurar.

   Wilson: Es hora.

   House:  Sólo otro par de piedras.

   Wilson: Andie se va a casa.

   House: Bien. El desfile de los pequeños y calvos fenómenos de circo. Lo siento, tengo algo que hacer.

   Wilson: Leí el reporte de cirugía.

   House: ¿Y?

   Wilson: El coágulo no estaba cerca de la amígdala. Por tanto, sus emociones de temor funcionaban perfectamente.

   House: Sí.

   Wilson: Sí. Por tanto, su valentía no era un síntoma.

   House: Sí. Me equivoqué. Ella es genuinamente una santa que se autosacrifica y cuya vida no le traerá otra cosa que dolor,

              el cual soportará estoicamente sólo para que mamá no tenga que llorar tan pronto. No quepo en mí de gozo.

   Wilson: Ella disfruta la vida más que tú.

   House: Correcto.

   Wilson: Le robó ese beso a Chase. ¿Tú qué has hecho en cambio?

   House: Estoy regulando mi paso. A diferencia de ella, tengo el lujo del tiempo.

   Wilson: Ella podría sobrevivirte.

...

   Chase: En caso de que quieras ver mariposas reales.

...

   House:  No voy a besarte, no importa lo que digas.

   Andie: Hay sol afuera. Debería dar un paseo.

   House: Bueno, no puedo caminar mucho por el parque. Vete.

...

   Vendedor: ¿Es su pierna derecha? Aún puede manejar. Tenemos excelente financiamiento. El precio es de 10800; dejaré que se la robe por 10300.

   House: No, gracias... ¿Podría probar una de estas cosas?

 

'Ai le checas, imaginario lector. Algún día me dirás qué te parece.

 

Fu-Manchú.

Los Siete Bosques de Vancouver, WA

18 de octubre de 2008, 03:18 am PST.

viernes, 29 de agosto de 2008

Cosas (I)

Finalmente, después de meses de investigar por todos lados encontré la solución ue, dicho sea de paso, fue hilarantemente sencilla. Hace tiempo que intentaba añadir video a este espacio, pero sin mucho éxito. Podía haber utilizado el reproductor de Windows Media incrustado en la página, pero además del problema de hallar un alojamiento de archivos decente, una computadora vieja, con Linux o con una conexión lenta pasaría un mal rato para mostrarlos. Pero ahora lo he resuelto.

 

Así que aquí pongo un muy breve resumen de lo que se puede ver u oír en este lugar. Por cierto, puse reproductores de audio y video para enfatizar la diferencia, hehehehehehe.

 

Pa'oír!

 

1. Luciano Pavarotti - Nessun Dorma.  Como se sabe, la magnífica interpretación del Pava de la ópera Turandot. Sí.

2. Elvis Costello - Beautiful. Como se sabe, Elvis Costello grabó este cover de un tema de Christina Aguilera exclusvamente para el final del episodio 2, "Autopsia", de la segunda temporada de House, M.D. (Doctor House en México). Con una voz más austera y sentida, con menos florituras pero más profundidad que la original. Próximamente podrá verse el video de esa escena aquí.

 

Pa'ver!

 

1. Civilization IV Beyond the Sword Official Trailer. Puede que sólo Fu-Manchú conozca "el juego de estrategia más aclamado de todos los tiempos". Y este es el trailer de su expansión "Beyond the sword". Puede ser un interesante ejercicio de trivia reconocer todas las maravillas que se muestran en este video. Fu-Manchú no recordó el nombre de la penúltima, hay que decir.

 

2. Joaquín Sabina - Por el boulevard de los sueños rotos. Joaquín Sabina le rinde un hermoso homenaje a Chavela Vargas, tomando como pretexto, como "side story", una parodia latinoamericana del paródico cuadro "Boulevard of broken dreams". Está poderosa esa parte de que "... y hay un tequila por cada duda/Cuando Agustín se sienta al piano/Diego Rivera, lápiz en mano/dibuja a Frida Kahlo desnuda".

 

3. Civilization IV Offical Trailer. El trailer oficial del lanzamiento de Civilization IV. La trivia, además de las maravillas, incluye al güey que están coronando. ¿Quién será...? Y dónde que el ruco pone cara de "Vas, morro, segurito que la cagas", y el cabrón con gesto de "Más merezco, pero con esto me conformo". Pero la música éstá chida.

 

4. Macross Frontier. El momento estelar del episodio piloto de la serie, conmemorando su 25 aniversario. Sépase que sólo los fans más geeky estamos conscientes de las manadas de referencias a las series anteriores que se vieron en ese capítulo. Asimismo, sépase que Sheryl está buenísima... sólo le falta ser de carne y hueso.

 

Y eso es lo que hay por ahora. Por supuesto, Fu-Manchú proclama que no pretende facilitar copias de estos materiales, sino tan sólo muestras. Por eso están codificados en una calidad de video miserable con un audio monoaural más miserable aún. Y el que pueda, que los compre. Después de todo, que el artista o lo que sea sólo reciba un 2 o 3% de lo que uno paga sigue siendo una ayuda.

martes, 15 de julio de 2008

Sin novedad

This is it? This is what I broke my back for?

--Tony Montana, Scarface

 

Por primera vez en un buen rato, Fu-Manchú presiona las teclas de (lamentablemente) una computadora con una chela al lado. Esta cosa insiste en subrayar todas las palabras en rojo, hace un calor de los mil demonios, e inspira una hueva comalesca (de Comala) estirar la mano para apretar el botoncito del control remoto del aire acondicionado. El problema se encuentra parcialmente resuelto porque el muy primitivo Micro$oft Works tiene la opción de activar el diccionario en español. Por lo demás, todo sigue igual.

 

Como sabrás, único lector, el Anciano Maestro de las Siete Montañas de Tláhuac se ha unido al frenesí migrante que cunde por todo México. Claro que, siendo semilegal, la historia del cruce quizá resulte menos edificante, chusca o divertida para ti de lo que podrías esperar, y más de un tipo tan anodino como quien escribe, pero así son las cosas.

 

El incidente personal más digno de citar es, quizá, que como dijo Morpheus: “todos se caen la primera vez”. Así pues, imagínate a Fu-Manchú, con cara de malo, descendiendo rápidamente de una camioneta del Holiday Inn en la estación de autobuses de Matamoros, no en el puente que conduce a gringolandia. Un episodio tan hilarante que seguro pronto lo escucharé aquí, transformado por las artes del rumor y la distancia en un chiste de gallegos que emigran a… mmm… España ya es parte de la Unión Europea… mmm… sí, ¡un gallego que emigra a los Estados Unidos!

 

Bueno, luego de compartir un secreto tan bochornoso, prosigamos. La migración ilegal, luego de hablar con veteranos de varias fronteras, parece ser en general menos trágica de lo que nos quieren vender los políticos, o Televisa. Así es, aunque a los ultraizquierdistas les parezca blasfemia. No se pueden negar las muertes de migrantes a manos de policías, minutemen o a causa de la naturaleza por las rutas por las que suelen pasarlos. La pérdida de una sola vida es inaceptable.

 

No obstante, debe tenerse presente que son excepciones. Nadie va a evitar la frontera sólo porque López Dóriga, Felipe Calderón o la señora de las quesadillas le dicen que seguramente morirá (y, matemáticamente, lo más seguro es que NO muera). Los migrantes con quienes he podido platicar no se ocupan de las tragedias que, al final, no les han sucedido a ellos. Se preocupan de que en sus casas hace falta dinero. No ven nada trágico ni siquiera en separarse de su familia. La distancia, tanto como los problemas, tanto como la frontera, son asuntos menores para ellos; en promedio piensan más en cómo mejorará la situación de los que dejan atrás que en los peligros que correrán.

 

Y claro, una vez que se encuentra uno del otro lado de la frontera, las cosas son distintas de como suelen imaginarse. Este país, con todo y que maneja una mayor abundancia, y es más limpio, y un largo etcétera, le produce a Fu-Manchú la impresión de estar prendido con alfileres. Quizá sea porque todo se siente superficial, prefabricado, homogéneo. Quizá ese es el precio que paga una sociedad dominada por el poder corporativo. Por eso México me parece tan lejano, por eso se le extraña tanto.

 

La churrigueresca versión mexicana de Pedro Navaja pasa en la tele, una escena en la calzada de Tlalpan. Mientras tanto, afuera algunos chamacos aún queman cohetes de los que les quedaron de ayer (4 de julio). Y todo resulta igualmente ajeno. Las carreteras enormes, los aeropuertos, los 6-pack de Bud Light de a $4.28, las casas de madera (aunque éstas no se agrietan con el aire). Aquí no hay los tacos del pinche Cuñao, o el muchacho del café. Todo es en serie: en todos los negocios te sonríen igual, todos te preguntan “How can I help you?” del mismo modo.

 

Lo rico aquí, como en todas partes, son los detalles. El Jesús que no suelta el balón ni a mentadas de madre; el José y sus múltiples novias gringas que, además, son todas decentes. El Denyon, gringo viejo, que aprendió a decir “mucho platos” como al cuarto intento; el Brandon, gringo joven, que suelta gritos como de Pato Lucas cuando entra en chinga al refrigerador buscando no sé qué madres.

 

Aquí, todo el mundo desea trabajar como negro. Pero no me malentiendas, lector, no se trata de ponerse una joda trabajando. El asunto es que los negros están sobreconsentidos y a causa de ello prácticamente no se esfuerzan lo más mínimo en el trabajo. La conciencia sucia de la discriminación les ha ganado ese privilegio, supongo. Otro detalle: Shon, un negro de la India, escucha canciones en hindi que, según me explica, dicen cosas como “le pateo los huevos a mi suegro, ja ja; le pateo el culo a mi suegra, ja ja”. Por supuesto, esa canción será pronto publicada en este espacio.

 

Parqueadero, yarda, carne asada, lonche, morritilla, “se mira”, música sierreña, “comida mexicana” (¡JA!, eso no califica como comida mexicana más que para quien no la conoce), biles (no “bilés”), trocas, el 5, el 35, el 205, la soda, el papayón (Papa John’s). Queremos aprender inglés para que los gringos no nos hagan pendejos, y los gringos quieren aprender español para que nosotros no los pendejeemos. Chale.

 

Pronto Fu-Manchú extenderá en el suelo su itacate con cosillas de los Estados Unidos. Mientras tanto, sépase que las siete maldiciones de Fu-Manchú caen sobre aquella persona a quien le he escrito dos correos desde este país y no ha contestado. Asimismo, sépase que aquí hay demasiados árboles, que no he estrellado mi carricoche, y que el final de Pedro Navaja es decididamente anticlimático. Otra Bud Light se acaba, y es hora de guardar este archivo.

 

Fu-Manchú

Los Siete Bosques de Vancouver

6 de julio de 2008, 10:21 pm

domingo, 20 de abril de 2008

Paso de mas al norteeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!

Pues si. Efectivamente, como mi metaforico unico lector sabra, el plan original era llegar a Vancouver, WA, ASAP. Y finalmente, parece que hoy lunes 21 sera el gran dia en que por fin pueda hallarme en esa ciudad mapachera. Y tambien, claro, en que sepa si mas al norte hace mas frio. Quede testimonio de mi gran gratitud para don Agapito de la Cruz, quien "out of the blue" me ofrecio su ayuda y su hogar, sin restricciones, durante el tiempo que he estado en estos Siete Valles de Austin, TX. Y una visita guiada que incluyo la (para mi) tan gringa carne asada en un parque la tarde del ultimo domingo que habre pasado aqui. Y claro, a su familia: su esposa Laura (perpetradora de un guiso llamado "estofado", con gallina y aceitunas, bastante sabroso), su hija Clarissa (temprana fan de Fu-Manchu, o McClane, o sencillamente yo, quien de repente le hallaba gracia a mis payasadas), su hijo Diego (un nino bastante movido, futuro seguidor de Mana y su exito "Compartir os labios"), y su bebe, de quien, por ser de madrugada, no logro recordar el nombre, pero quien es ciudadano gringo y cuyo destino aun no puede suponerse.

 

Y claro, a todos quienes conoci por aca y me dieron confianza, historias para contar, y le quitaron un poco lo tetrico a este arribo a los Estados Unidos. No se si la Migra se atrevera a rebotarme del aeropuerto de Houston, o no. Pero al menos ya conoci el gabacho un poco mas gracias a un amigo que alguna afortunada casualidad o un plan con mana (de manosidad) de algo que planea todo por debajo del agua o por arriba de nosotros, puso en mi camino. Me averguenza un poco que no podre dejar mas testimonio de mi gratitud que mi numero de telefono y mi direccion de correo electronico; espero que me reivindique, aunque sea un poco, el trabajo duro, como me lo puso de ejemplo quien llego a Vancouver mucho antes que yo, y como lo he visto en la casa de mi nuevo amigo.

 

Gracias.

 

Juan.

 

Los Siete Valles de Austin, TX

Anytown, America

21 de abril de 2008, 12:25 am.

 

PD: Ni acentos, ni la "n" con la rayita onduladita arriba. Espero que pronto podre adquirir una PC para seguir sumido en el extasis de la comunicacion.

domingo, 13 de abril de 2008

Aqui ando!!!!

Pues si, aqui ando. Un cuate que conoci en Matamoros me hace el paro de tenerme en su casa en Austin hasta el proximo lunes, cuando pueda conseguir mi numero del seguro social gringo. De alguna manera, es como solian contarme, que del otro lado no falta quien te ayude. Mi agradecimiento a don Agapito de la Cruz por darme casa ahora que los dolares que saque de Mexico comienzan a escasear. Ya comentare sobre Matamoros, donde Rigo ya no es factor, y sobre los teclados en ingles, donde no encuentro el acento. Saludos desde el gabacho!

 

Fu-Manchu

Los Siete Valles de Austin, TX

Anytown, America

13 de abril de 2008, 1 31 pm.

lunes, 7 de abril de 2008

Paso del norteeeeeee!!!!

A orillas del Río Bravo/hay una linda región...

con un puelito que llevo/muy dentro del corazón...

Mi Matamoros querido/nunca te podré olvidar

--Rigo Tovar, Mi Matamoros querido

 

Y ya. Esta será probablemente la última que escriba aquí en un ratillo. Las próximas, espero, serán enviadas desde el arquetípico "Otro lado". Efectivamente, dejo esta entrega para el único lector sobreviviente. Como algún allegado personal habrá sabido, el día de hoy me pongo en camino a los Estados Unidos. Así que hoy no habrá tantas protestas.

 

O quizá sí... guarros en el altar de la Basílica de Guadalupe, y en los accesos a la visita al ayate de Juan Diego, quien en la imagen oficial parece más español que mis cojones, sin contar con los comerciantes establecidos en el sótano, atrio, frente al altar, etc, etc (será que quieren obtener la prueba irrefutable de la existencia de Cristo cuando éste baje a correrlos a patadas de la casa de su madre, porque la de su Padre sigue más o menos libre de comerciantes).

 

Eso ya no importa. A las 10:30pm arranca mi camión Elite con rumbo a la tierra de Rigo. No puede ser tan malo, dado que, según es fama, Rigo es amor, y siendo él un producto de Matamoros, no queda más que esperar una ciudad paradisíaca. En cualquier caso, mejor que Agua Prieta.

 

Espero, lector, que en próximas ocasiones leerás estas sartas de necedades firmadas desde las Siete Montañas de Vancouver, WA. O Anytown, America, como prefieras recordarlo. Y aquí nos veremos en un rato, para ir a ponernos muuuuuuuuuuuuy mal con algo mejor que mezcal.

 

Fu-Manchú.

Las Siete Montañas de Tláhuac.

7 de Abril de 2008, 07:23pm.

martes, 25 de marzo de 2008

Memoria de mis mentiras (no sé si tristes)

... los mentirosos tienen que tener, ante todo, muy buena memoria...

--Malena Lete, entrada de blog "La Mentira"

 

Mi memoria, señor, es como vaciadero de basuras...

--Ireneo Funes, según Jorge Luis Borges en "Funes el Memorioso"

 

Hay pocas maneras de explicar con sencillez (al menos Fu-Manchú conoce pocas) el concepto de "relatividad". Uno de mis favoritos lo encuentro en cómo ve la gente a la gente. En efecto, el que algunas personas me agarren de escucha me ha servido para ver las opiniones tan distintas que pueden llegar a tenerse de una misma persona: puta, apretada, mamona, "buena onda" (lo que sea que signifique), etc., etc., etc.

 

La razón de comenzar una entrada como esta es sencilla: sólo por hoy, Fu-Manchú considerará un poco de sus motivaciones personales. En parte, quizá, para sacar algo de la basura en el desván. Claro que, al único lector de este espacio (el otro murió a consecuencia de una mordedura de aguacate: estaba mordiendo unos tacos de chicharrón con aguacate y guacamole mientras leía la entrada "Hoy no hablo yo", lo cual le provocó un incontenible ataque de ira que, combinado con las conocidas propiedades asesinas del fruto de marras, lo mató de un torzón fulminante) podría despertarle su curiosidad el hecho de que Fu-Manchú hable de sí mismo. Aunque también podría valerle una soberana madre.

 

Quizá, pensándolo bien, tendría más pinta de ajuste de cuentas o algo así. Antes que comenzar por el principio, que por cierto se encuentra al principio de líneas cuyo principio no se ve (como esos inacabables tubos de vapor que se pierden en las sombras en Alien), quizá lo conveniente sea comenzar por lo inmediato. Cuando entré a mi última carrera, vi a demasiada gente. Me relacioné con muy pocos, y de ellos, escogí a algunos para crearles una imagen de mí. Las razones son variadas, pero entre las principales está el considerar los posibles puntos en común.

 

El único fracaso, si se puede decir tal, llegó de la dirección menos esperada. Al menos, no se esperaba entonces. Resulta que alguna persona me pareció interesante por el ardor de sus opiniones, por su actitud en general. Claro que compartir desprecios no es, ni mucho menos, una condición suficiente para una amistad, pero uno siempre considera que la gente es más o menos de lo que en realidad es. En principio, consideré oportuno "apagar el firewall" y dejar que esta persona me conociera un poco mejor. Entonces me di cuenta de que tal era capaz de usar las cosas que se le daban como armas arrojadizas.

 

Una cosa que me ha llamado la atención es que siempre he sido un mentiroso. Así, decidí hacerle saber a esta persona cosas falsas sobre mí, sólo para saber hasta qué punto su falta de tacto superaba el concepto común de discreción, o de honor. Pues bien, resultó que en una discusión especialmente álgida, abandonó la lógica y, como dice en el muy divertido "Diccionario de Falacias", se puso a lanzar falacias "Ad hominem". Esto es, en lugar de responder a un argumento, se dedicó a lanzar insultos y descalificaciones personales. Puesto en un contexto más amplio, comencé a notar un patrón: efectivamente, es una persona que gusta mucho de hacer observaciones personales, personalísimas: usualmente usa una voz más "golpeada" (lo que sea que ello signifique) para hacer mofa de quien fuere. Y no sólo eso, siempre es para remarcar la inferioridad de quien fuere con respecto a lo que sea, amén de machacarlo una y otra vez.

 

Especialmente, es curioso su desprecio hacia lo que llama "capitalismo". En algún bar, se quejaba al menos tres veces de "la cerveza más cara que me he tomado" (la contradicción de quien se queja de todo). Alguna vez esta persona me mandó al demonio. Así que decidí mentir y pedir disculpas, darle la razón para ver si podía caer más bajo, puesto que no aceptaría más razonamientos. Y, como los emperadores romanos, accedió graciosamente a conceder la disculpa. Pero eso sí, exigió que abandonara mis sarcasmos y groserías. Accedí a ello, midiendo con cuidado, puesto que expresiones en apariencia inocentes le parecían sarcásticas. Pues bien, el resultado era el esperable: esta persona no dejó de mandar hacia mí los sarcasmos y groserías que no toleraba para sí.

 

Y, en el colmo del cinismo, algo reciente. En una plática, una respuesta basada en algo que salió de su propio teclado le pareció una imperdonable burla. He revisado el texto con gente que no conoce a la persona, y que sabe cosas sobre el lenguaje más avanzadas que yo, y siguen sin encontrar la burla o el insulto. Será porque para alguien tan mentiroso como yo, cada palabra es un pie en un campo minado: pocas cosas se dicen sin pensar. Y, cuando iba a preguntar el por qué de la reacción, se me pidió que abandonara mis discursos "sesudos" (ignoro si se decía peyorativamente, pero no conozco a nadie que le guste que lo callen con un calificativo).

 

Y la conclusión: en una borrachera reciente, esa persona fue invitada. Decidí sondear el terreno para ver si algo había cambiado (siempre espero más de todos), pero no. Pedí disculpas a sabiendas de que no me correspondía, y primero recibí una reafirmación de mis defectos y luego una forzada aceptación. Más adelante, cuando estaba aburridísimo y quería irme, las personas reunidas no consideraban conveniente que me fuera. Pero yo quería irme e insistí en ello, aunque sin dar explicaciones. Eso llevó a la persona en cuestión a deducir, quizá sobre la base de mucha TV o mucho Cuauhtémoc Sánchez (son igual de malos), que todo lo hacía yo por necesidad de atención. Eso es de llamar la atención en una persona que gritaba a voz en cuello en las canciones de mariachis. Claro que no iba a perder el tiempo explicando que, en mi caso, es más necesidad de aprobación, lo cual no implica buscar la atención de todos.

 

En ese punto, me di cuenta: creé una imagen de sometimiento que no había calculado. Pero, también, me di cuenta que no había en esa persona cosas suficientes para entablar una amistad. Y eso molesta. Así que sólo le di la razón, nada más para que no siguiera cavilando, y armé más mentiras para salir pronto de ahí. Además, aunque resulte difícil de creer, me gusta caminar de madrugada. Y hacerlo borracho siempre es una experiencia interesante. El punto principal de esto, era sacar mi molestia con esa persona. Me acusaba de irreflexivo, y no reflexionaba. Me acusaba de impulsivo, y obedecía al impulso. Me acusaba de grosero, y me trataba con groserías. Hace poco he decidido que no tengo necesidad de la aprobación de gente así. Y aquí se acaba el modo de escritura neutro, usado para proteger su identidad.

 

Lo que sí haré, y pronto, es pedirle una disculpa a quien puso la casa para la borrachera. Y cooperar con el vidrio de la mesa roto. Aunque no recuerdo bien, estoy casi seguro de que tuve algo que ver. Y claro, será una disculpa sincera, tanto por el vidrio, como por la mentira que tuve que aventar con tal de que me dejaran salir. Creo que de alguna manera la ofendí, aunque la historia que inventé en el momento fue muy buena. Y claro, hubo al menos una sorpresa agradable: descubrir que M y J son personas más interesantes de lo que había supuesto. En el caso de M, me parece que tiene más talento de lo que cree. En el caso de J, me parece que tiene más talento del que yo creía. Ahora sí estamos hablando. Y claro que trataré de dejar de mentir, y de ser tan orgulloso que no les acepto ni su ayuda.

 

Y bueno, ya. Estemos tranquilos. Este estilo de escritura, medio impersonal hablando de cosas personales, no se me da. Pero si quieres quitarte el mal sabor de boca de este horripilante escrito, lector, te haré una sugerencia. Un libro que habla sobre gente mucho más mentirosa que yo, para que al menos me veas con alguna benevolencia. Sólo podía ser un libro de agentes secretos, británicos además: "El peregrino secreto", de John LeCarré. Lo bonito de ese libro es que, como en mi vida, como en la tuya, como en la de todos, hay mentiras que se recuerdan por tantos años que llegan a parecer verdades. Y también enseñan que el mentiroso menos hábil es el que se cree las propias.

 

Fu-Manchú

Locación X, D.F.

25 de Marzo de 2008, 01:04 am.

lunes, 17 de marzo de 2008

¡Dalí!

¡Dalí! ¿Dónde infiernos andarás metido? Te lo pregunto porque, en estos días, nadie está exento de pisotear tu ilustre memoria y la del ilustre movimiento del cual fuiste parte. En efecto, en este país que alguna vez habrás oído mencionar, todos abusamos de la palabra "surrealismo". Tú mismo dijiste alguna vez que "nunca volveré a un país que es más surrealista que mis pinturas", en referencia a México.

 

Según me explican en alguna oscura enciclopedia, "surrealismo" viene del francés, y significa "por encima" del realismo. Me pregunto si eso puede aplicar a un país como México. Si uno se pone medio científico (un tema que seguro no es muy del agrado de mucha gente), estando suspendidos en el ilusorio medio de la nada no podemos hablar de "arriba" y "abajo". Más sencillo: si no sabemos ni dónde estamos ni hacia dónde vamos, podemos hablar de que subimos cuando en realidad vamos para abajo, como el agua en cierta carretera de Colima.

 

Tú mismo, Dalí, hablabas del surrealismo de una república (mi maestro de Física en Secundaria, Chávez, decía que era la "Res Pública". Claro que, como todo idiota abogado debería saber, "Res" significa "cosa" o "asunto", cosa que no sabía entonces. Si algún indigno practicante de esa carrera lo duda, reclámele a Umberto Eco, quien me lo enseñó) que en realidad no lo poseía. En efecto, algunos pintores o escultores como tú o Carrington o Varo pretendieron fijar imágenes de sueño, imágenes que violan sin ensalivar la lógica normal. Sin embargo, tú y yo sabemos que las cosas que hacen que a México le llamen surrealista obedecen a una lógica bien clara: son consecuencia del clasismo, del racismo, y tantos y tantos ismos que no mencionaré, pero que constituyen sólo una apariencia bastante distante de lo surreal.

 

Por todo lo dicho, lo consideran "por encima" de la realidad aún sin saber dónde está esa elusiva "realidad". Bien podríamos estar por debajo. Claro que hablar de "subrealidad" me es inalcanzable, al menos por ahora. Pero quizá podamos ponerlo de esta manera. Si para los surrealistas el sueño era algo que no pertenecía a la realidad cotidiana, entonces propongamos el "subrealismo" como otra cosa ajena a la realidad cotidiana, pero de un grado inferior. ¿Por qué inferior? Mientras que al sueño la realidad le vale madres, las cosas "subreales" pretenderían ser reales (o surreales). ¿Mucho enredijo?

 

Sí, en este ejercicio satírico pongámoslo de esta manera: Algo "subreal" por excelencia serían las telenovelas. En efecto, tenemos adefesios como "Central de Abastos" o "Alma de hierro" (¿se llama así?). Quien haya andado por la Central de Abastos, o que al menos haya sido lo suficientemente pobre para no comer un día o comer arroz cocido con palomas de la Iglesia, sabe que en el barrio está cabrón para que haya gente bonita o para que haya perdón o para que alguien sea razonable. No es imposible, pero es difícil. Estas telenovelas pretenden "retratar" la realidad. Aunque lo cierto es que la vida no es tan sencilla o despreocupada en esos sitios como lo pintan en la tele.  Y la mayoría estamos bastante feos. En ese sentido, el más real es Daddy Yankee: está feo como barro de adolescente y no manifiesta grandes pretensiones. Y lo surreal, claro, sería un güey de trajecito empujando un diablo cargado de billetes a lo largo de un cielo hecho de diamantes, con una cara a la vez hermosa y arquetípicamente terrible. Es el ejemplo más claro que se me viene a la mente para explicarte, Dalí, por qué México como generalidad no es surreal. Y me imagino que habrás pelado los ojotes que siempre solías pelar en las fotos.

 

No obstante, aunque en lo general México no es surrealista, hay detalles que marcadamente lo parecen. Quizá el que más me ha gustado de esta semana es uno que te va a dejar, mi estimado Chavita, con el ojo surrealistamente cuadrado. ¿Conoces a los "emos"? Supuestamente, la idea émica se podría resumir en "everything is fucked, everybody sucks (including me)". Pues bien, aquí también hay punks. Y entonces, resulta que los emos, sacando fuerzas de flaqueza y levantándose de su postración vital, deciden manifestarse para defender su derecho a existir (claro que, asumiéndose desmadrados por todos, exigen el respeto a una libertad que se apoya en la ley... raro, ¿no? Surrealista, casi diríase).

 

Y los punks, que se consideran una suerte de "anti-anti", pus se aparecen para desmadrarlos por la justificación que gustes: por validar al Estado represor al exigirle libertad, por ser tan intolerablemente estúpidos, etc. Y comienza la madriza. Los emos repartiendo madrazos desde lo más hondo de su herido (¿por qué?) corazón y los punks repartiendo catorrazos desde lo más profundo de sus mohicanas (o sus calvas artificiales). Y la policía llega marchando y los otros quieren seguir peleando y, cuando van a empezar los macanazos, ¡chin!

 

Unos y otros voltean con desconcierto hacia la estación del Metro Insurgentes, donde unos címbalos y tambores (aparentemente sin orden ni concierto) suenan en las manos de unos calvos surgidos de las entrañas de la Tierra (quien lea esto dirá que soy un obsesionado del sexo). Así es: un pretendido grupo de choque del Hare Krishna llega a meter paz (que no "¡paz!" como onomatopeya) entre policías, emos, punketos y alguno que otro colado que sólo anduviera por allí por el mero placer de la trifulca. Y no me vas a creer, pinche Chava, ¡funcionó! Funcionó tan bien que, para mantener ese clima de anonadada paz y desconcertada cordialidad, las autoridades permitieron que a punks y a emos se los tragara la Tierra gratuitamente: permitieron la entrada gratuita al metro de la bola de barrabravas. Eso sí, primero una facción y después la otra. ¡Hare, Hare!

 

Así es, Dalí. ¿Dónde andarás? Tus ojos clínicos (no explicaré esa fina ironía) estarían deleitados captando detalles en México. En los detalles está el Diablo, y créeme, si hay algún surrealismo en México, se escapa a lo que viste desde esa cima a la que te llevó tu arte. Pero el poco que hay, es riquísimo. ¿Cómo le habrías llamado a tal cuadro? Ni pinche idea. Pero igual y hubiera terminado siendo algo como "Punks, emos y policías perseguidos por el Hare Krishna surgido del inframundo". Nel, eso parece casi encabezado de nota de la sección policiaca o de película de luchadores. Y ya no hablemos de un lugar llamado "Dada X" (¡!), donde hasta cadenero tienen en la entrada, o del reino del revés, donde nada el pájaro y vuela el pez, etc...

 

Y antes de que alguien diga que copio al güey del "Epistolario", diré que esto no es propiamente una carta. Estoy platicando con Dalí.

 

Fu-Manchú

Las Siete Montañas de Tláhuac.

17 de Marzo de 2008, 01:26 am.

 

PD: Mis mejores saludos para mi amigo Ian Soriano, a quien felicito ante la próxima publicación de su nuevo libro, y agradeciéndole de nuevo el gran honor de haberme invitado a prologarlo. ¡Buen desmadre, mi buen Ian!